¿Paquete turístico o armarse el viaje?
A la hora de planificar nuestros viajes, una de las primeras opciones con las cuales nos topamos es la de elegir una agencia y comprar un paquete con todo incluido (pasajes de avión, hotel, comidas, excursiones, visitas guiadas, etc.) o bien de armar el viaje a nuestro modo: comprar los pasajes, elegir diferentes alojamientos, recorrer la ciudad a pie, etc. Cada una de estas posibilidades tiene sus ventajas y sus desventajas, y lo que tenemos que considerar es qué estilo de viaje tenemos deseos de hacer.
Lo que hay que ver: el paquete completo
Contratar un paquete turístico puede tener sus ventajas. Para empezar, nos lleva mucho menos tiempo de planificación: uno contrata con la agencia de turismo y sabe que ellos se encargan de todo, en ocasiones hasta de pasar a buscarnos por casa y llevarnos al aeropuerto. Además, se trata de profesionales que conocen muy bien lo que están haciendo, y cuyo servicio es avalado por miles de clientes que vienen viajando con ellos desde hace años. Conviene tener alguna recomendación de conocidos antes de firmar con ésta o aquella agencia.
Viajar con guías nos asegura recorrer los puntos más famosos de una ciudad, escuchar historias sobre sus monumentos o su gente, que nos lleven a buenos lugares para comer y que los albergues siempre tengan una cama reservada a nuestro nombre. También sabemos que evitaremos las zonas peligrosas del lugar desconocido. Al contratar una agencia, básicamente, eliminamos mucho del factor incertidumbre y de las sorpresas que nos encontramos en los viajes, no siempre agradables.
A la vez, este tipo de viajes tiene la desventaja de la falta de libertad: desde el día de salida, prefijado con meses de antelación y que no tenemos posibilidad de cambiar sin perder nuestra reserva, hasta cada una de las excursiones que están previamente pautadas. No importa si un día no tenemos ganas de ir de caminata y preferimos ir de compras: si aquel era el día planeado, es hacer la excursión o perderla. Esto puede llevar a hacernos sentir que el viaje es una suerte de agenda, con la que hay que cumplir.
A la aventura: armando el viaje a medida
Para viajeros valientes y experimentados, la mejor opción puede ser armarse ellos mismos su viaje. Es posible ahorrar dinero si se consiguen pasajes en oferta o en temporada baja, así como también elegir el alojamiento en el que se quiera dormir. También podemos ir con una libertad mayor y decidir cuántos días permanecer en cada destino, levantarnos un día, tomar un tren y amanecer en otra ciudad o en otro país, o bien decidir que nos hemos enamorado de un sitio y saltear algunas escalas para quedarnos más días allí. Además, existe un placer indescriptible en perderse por calles desconocidas (siempre tomando precauciones en cuanto a seguridad), en visitar lugares que no figuran en las guías de turismo y en comer en sitios poco frecuentados o alejados de las zonas céntricas.
Sin embargo, todo tiene su contra. El viajar por nuestra cuenta no nos asegura la misma tranquilidad que cuando tenemos todo planeado: puede ocurrir que perdamos una tarde en caminar buscando hotel, y que encontremos todo ocupado. En cuanto al dinero, al no conocer el sitio podemos terminar pagando de más por muchas cosas (desde comida hasta ropa o productos artesanales), cuando posiblemente un guía nos asesoraría al respecto. Finalmente, recorrer un lugar sin que nadie nos cuente la historia es conocerlo a medias: al menos, es conveniente haber leído antes e informarse de qué es lo que conoceremos.
Probablemente la mejor opción sea alcanzar un equilibrio: contratar un guía para ciertas excursiones, o un paquete que sea flexible y nos deje ciertas posibilidades de elección. De esta manera, estaremos cuidados y acompañados, a la vez que estaremos en libertad de disfrutar un viaje a nuestra manera.
ESTA BUE COMO SIEMPRE :p