Argentina: Un paseo en Tren Turístico – Parte I

Poder apreciar una obra ingenieril atravesando la Cordillera de los Andes, como lo hace el archiconocido Tren de las Nubes o en los pintorescos y pequeños trenes que recorren los paisajes patagónicos en el Tren del Fin del Mundo o en el Viejo Expreso Patagónico, descubrir la belleza de los recorridos serranos en el Tren de las Sierras o bien acceder al esplendor de la zona norte del Gran Buenos Aires a bordo del moderno Tren de la Costa, ir tras la historia de gauchos y grandes estancias embarcados en el Tren Histórico. Arriba de alguno de estos trenes podremos sentir y descubrir la maravillosa geografía de este país americano.

Tren a las nubes

Este es uno de los tres ferrocarriles más altos del mundo, atraviesa vertiginosas montañas entre espectaculares paisajes de la Cordillera de los Andes. Inicia su recorrido en la ciudad de Salta, atraviesa el valle de Lerma, para luego introducirse en la Quebrada del Toro y terminar su fantástico recorrido en la Puna. El punto final del recorrido es el kilómetro 1350 donde se encuentra el viaducto La Polvorilla de 224 metros de longitud por 63 de altura.

Es el más elevado de toda la línea del convoy, a 4200 m.s.n.m. y uno de los más importantes del mundo por sus características. Posee un recorrido de casi quince horas entre la ida y la vuelta, atraviesa 29 puentes, 21 túneles, 13 viaductos, 2 “rulos” y 2 zigzags. Debido a la gran altura que alcanza, muchas veces podremos apreciar nubes debajo de los puentes o en las laderas, de ahí su nombre.

El tren cuenta con servicios de coche comedor, coche panorámico, espectáculos folklóricos, consultorio médico, audio, video y guías bilingües. Es obligatoria la presentación del DNI o pasaporte, en temporada de verano no funciona.

Tren ecológico de la Selva

Es el medio de transporte para los visitantes dentro del área Cataratas del Parque Nacional Iguazú, cerca de Puerto Iguazú. Es un tren propulsado a gas, posee bajo impacto ambiental y transporta a los turistas desde el Centro de Visitantes hasta la Estación Cataratas y la Estación Garganta (en plena Garganta del Diablo).

Tiene una capacidad de transporte entre 120 a 150 pasajeros por cada formación, y su velocidad no supera los 20 kilómetros por hora. Además, posee en cada uno de sus vagones facilidades para personas discapacitadas.

Fuente: http://www.enjoy-argentina.org/

Suscríbete a nuestro newsletter!
Suscríbete!

Alicante

Alicante es una ciudad contrastante con inconfundibles sabores africanos, es común encontrarse con mujeres vestidas con caftanes o vendedores ambulantes vendiendo en los paseos marítimos, tallas africanas. Su centro histórico se encuentra lleno de edificios barrocos como testigos del esplendoroso pasado portuario de la ciudad.

Una ciudad con historia

Alicante tiene orígenes parecidos a otros muchos enclaves Mediterráneos. Los griegos cuando la fundaron la llamaron Akra Leuke, posteriormente cayó en manos de los romanos y, la llamaron Lucentum (“Ciudad de la luz”). Para la segunda mitad del siglo XIII la conquistaron los moros para, posteriormente hacerlo la Corona de Castilla (1246). Paso a formar parte del Reino de Valencia en 1308.

Por estos días es la segunda ciudad más grande de la Comunidad Valenciana. Cada año recibe la visita de millones de visitantes. Su agradable clima suave, sus arenosas playas, sus vibrantes fiestas, el renovado casco histórico y su animada vida nocturna, hacen de Alicante un lugar que merece ser visitado.

Rincones obligatorios

Alicante es una ciudad con mucho para conocer y visitar, unas pocas horas no son suficientes para hacerlo como se merece. Hay lugares que son de visita obligada para cualquier viajero como:

La cumbre del Monte Benacantil frente al mar, una fortaleza medieval que se encuentra entre las más grandes de España, ofrece una de las más espectaculares vistas de la ciudad. Desde la playa del Postiguet se puede ver la Cara del Moro, un curioso saliente que tiene forma de rostro humano.

La explanada y el puerto, es otro paseo de Alicante por excelencia. Fue construido sobre el antiguo malecón portuario. Junto al paseo encontramos los muelles del puerto deportivo y una zona de ocio. El sitio es ideal para pasar la tarde en los típicos “puestecitos” o tan sólo descansando en alguna de las tantas cafeterías, restaurantes o terrazas, disfrutando de su brisa marina.

El casco antiguo y el Barrio de Santa Cruz, más conocido por “El Barrio”, es el lugar de Alicante con más historia, es donde se ubican la mayoría de los monumentos de la ciudad. Por otra parte, en Santa Cruz, la parte más alta de su casco antiguo, vamos a poder conocer una ciudad muy distinta, un barrio con casas blancas y calles peatonales desde las que vamos a poder disfrutar de unas agradables vistas.

Nos queda el Museo Arqueológico de Alicante Marq, este museo está orientado a la comunicación con el visitante, aborda la arqueología desde un planteamiento totalmente innovador y cuenta con el empleo de nuevas tecnologías audiovisuales. Obtuvo el Premio al Mejor Museo Europeo en el año 2004.

Tabarca

Seria un error pensar que todo termina en esos lugares de visita obligada, una visita a la Isla de Tabarca es otra excursión casi obligatoria para todas las personas que visiten la Costa Blanca. Está isla es la única habitada de la Comunidad Valenciana y se encuentra frente a la ciudad de Alicante, a unas once millas náuticas y muy cerca del cabo de Santa Pola. Más que de una isla, en realidad se trata de un pequeño archipiélago, compuesto, aparte de Tabarca, por los islotes La Cantera, La Galera y la Nao. Posee una longitud aproximada de 1.800 metros y de una anchura máxima de aproximadamente unos 400 metros.

En el pasado sus costas albergaron un refugio de piratas berberiscos. En el siglo XVIII, Carlos III ordenó su fortificación y que se levantara en ella un pueblo en el que se alojaran varias familias de pescadores genoveses que estaban cautivos en la ciudad tunecina de Tabarka. Las murallas que rodean su núcleo urbano han sido declaradas Conjunto Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural. Sus aguas se declararon Reserva Marina del Mediterráneo por su excelente calidad y por la biodiversidad de su flora y fauna.

Isla de Capri

Algo está claro, estos últimos no han descubierto nada nuevo. En época de los romanos el emperador Augusto, se retiraba a descansar y contemplar el paisaje tan espléndido de la isla. Luego, Tiberio haría de la Isla de Capri capital del Imperio.

Hasta comienzos del siglo XIX la isla se encontraba casi en el abandono. En el año 1826, un hotelero tuvo la feliz idea de mostrarle al pintor alemán Augusto Kopisch la Gruta Azul, pasando a convertirse desde ese preciso momento en destino turístico. Al nombrarla, Kopisch aludía a su color, porque era evitada prácticamente por los pescadores, quienes sostenían que ese era el lugar donde vivía el fantasma de Tiberio.

Cómo llegar
Para legar hasta el centro de Capri, será necesario bajar por unas escaleritas de piedra, entre casas rodeadas de cipreses y pinos, pasando frente a verjas cubiertas de rosas. Mucho más allá de crestas rocosas y acantilados, desde un balcón casi natural, se pueden ver los farallones emergiendo del mar. El más transitado de los itinerarios es el que desciende por la Via Emanuele y la Via Caramelle, son dos calles peatonales atestadas de hoteles, tiendas, boutiques exclusivas y restaurantes. Una de las más lindas callejuelas de está isla es la Via Tragara, una especie de balcón de varias cuadras desde donde se puede apreciar la ladera regada de vegetación y casas blancas. Un sitio ideal para sentarse a disfrutar un café expreso es la Piazzeta Umberto I, en tan sólo 300 m2 cobija la iglesia, 4 bares, la sede municipal, el campanario del reloj y algunas tiendas.

Por su tamaño reducido, es posible visitar la isla en su totalidad recorriéndola a pie. Estos paseos tan agradables nos permiten apreciar las ruinas y los edificios que dan testimonio de la importancia que tiene Capri desde la antigüedad.

Podemos llegar a la isla a bordo de un ferry desde el puerto de Nápoles y nuestro destino será el puerto de Marina Grande, que se encuentra ubicado en la ciudad de Capri. Cuando estemos en el, deberemos abordar el funicular hasta el mismo centro de esta tan pintoresca ciudad.

Anacapri, es el segundo centro urbano de la isla, está localidad se encuentra enclavada en la montaña. Se puede llegar desde ella en aerosilla a la cima del Monte Solaro (589 m) que es el punto más alto de la Isla de Capri, desde donde podremos disfrutar de vistas panorámicas imponentes.

Más información
www.enit.it
www.capri.it

Calabria, tierra de berenjenas y cebollas

A la provincia de Calabria, en el extremo sur de la península itálica, se la puede resumir por sus 200 kilómetros de costas, de aguas azules de los mares Jónico y Tirreno, muy ricos en pesca, en sus bosques, fauna y cascadas del macizo de Aspromonte. Su clima único y las huellas culturales que dejo la historia, que llegan hasta la Antigua Grecia y en sus monumentos geológicos.

El Tirreno y el Jónico, separados entre si por tan sólo 30 kilómetros, marcan sus dos costas muy bien diferenciadas una de otra. En el primero encontramos playas pequeñas, calas y grutas y podemos ver colgada sobre un acantilado a la ciudad de Tropea. Además de sus playas, donde se levantan muy buenos restaurantes y de la vista maravillosa de su mar, también se destaca el santuario benedictino, la Iglesia de Santa María dell’Isolla.

Reggio Calabria, Cosenza y Catanzaro, son tres ciudades de las más importantes de la región. La primera fue testigo de uno de los asentamientos más importantes de la Magna Grecia, el Museo Nacional de la Magna Grecia, de visita obligatoria, da cuenta de este periodo histórico.

En Calabria, bajo su cielo, tuvo lugar el mito de Fata Morgana, el fenómeno que nos dice que, si miramos hacia el estrecho de Messina (Sicilia) veremos aparecer la ciudad dorada, coronada por torres y cúpulas. Está leyenda le llego a Calabria de la mano de los normandos. Este mismo relato tiene otra versión y dice, que desde la costa de Reggio Calabria se alcanzaba a tocar la otra orilla, la costa de Sicilia. Lo más probable es que la famosa Fata Morgana sea un efecto producto de la luz, relacionado con la calma del aire y el mar. Por algo habrá sido que, Calabria fuera elegida como escenario de alguna “joyita” cinematográfica del cine italiano, como lo es “El Evangelio según San Mateo”, de Pier Paolo Pasolini.

La cocina calabresa tiene como elemento base de su gastronomía a la carne de cerdo, junto con las berenjenas, el laurel, las aceitunas secas y la cebolla ocupan el lugar principal. El plato calabrés más popular es el soffrittu, se lo prepara con mondongo cortado en juliana, hígado de ternera y de cerdo que se corta en fetas pequeñas, salsa de tomates, ají picante, masa de pan, pimienta y sal. En las mesas de Calabria suelen abundar los dulces fritos y de miel como: los turtiddi, que son una especie de ñoquis fritos, dulces, de pasta de anís. El típico vino de la región es el Ciró.

Más información

www.turismo.regione.calabria.it/turinet.htm
www.regione.calabria.it.
www.provincia.reggio-calabria.it