Muchas personas que disfrutarían de visitar destinos exóticos en todo el mundo no pueden hacerlo debido a que tienen un impedimento: el miedo a volar, también conocido como aerofobia. No se trata de la leve sensación de inquietud que la gran mayoría de los pasajeros experimentamos en el momento de despegue o de aterrizaje de los aviones (de hecho, se calcula que sólo el 5% de las personas no experimentan ningún tipo de temor al abordar un avión) sino que es una condición tan severa que impide planear siquiera un viaje de este tipo.