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Cómo armar la tienda ideal

Escrito por de 5 de septiembre de 2008 con 0 Comentarios

Has elegido la carpa más cómoda que pudiste encontrar en la tienda, ensayaste armarla en la sala de tu casa, pediste consejos a acampantes experimentados y ahora te encuentras al aire libre, miras hacia el cielo y se ven nubes sospechosas. ¿Cómo armar la carpa ideal? Ésta puede servirte como refugio contra el viento y la lluvia, y resistir los duros embates de las tormentas en medio del campo, pero para ello debes armarla adecuadamente. De lo contrario, conocerás la desagradable experiencia de despertarte en medio de la noche porque se te ha venido la carpa encima justo en medio de una lluvia torrencial…
A no alarmarse: hace falta tan sólo tener en cuenta algunos consejos para que tu carpa luzca a la perfección.

Escoge bien el sitio
Dentro de lo posible, busca un lugar con sombra, ya que si acampas al rayo del sol la carpa se calentará mucho (sobre todo si es verano). A la vez, procura no ubicarla en una depresión, a la orilla de un riachuelo, en un curso seco de agua o en terreno pantanoso, todos sitios en los cuales se te puede juntar agua muy rápidamente. También debes verificar que las estacas puedan clavarse en el terreno: un suelo rocoso tal vez no absorba agua, pero podría resultarte una pesadilla en medio de una tormenta de viento. Finalmente, si decides armar la carpa en un terreno levemente inclinado, procura que la puerta de la misma quede mirando hacia abajo, de lo contrario te resultará incómodo acomodarte para dormir (por supuesto, con tu cabeza más elevada).

Preparando el terreno
Una vez escogido el lugar, despeja el suelo de ramas y piedras que podrían no sólo resultarte incómodas a la hora de dormir, sino incluso perforar el piso de la carpa. Después, una buena idea puede ser colocar una tela de plástico en el lugar donde extenderás la carpa (puedes utilizar bolsas de residuos extendidas). De esta manera, servirá como un aislante entre la tierra y la carpa, para que ésta no se ensucie tanto y para protegerla de la humedad. En lugares donde la tierra no absorbe agua, puede ser aconsejable excavar unas canaletas a lo largo de la carpa, para que en caso de que llueva funcionen como desagüe y mantengan tu terreno lo más seco posible.

Ahora sí, levanta la carpa
Lo primero que debes hacer es extender la carpa sobre el plástico, o sobre el terreno que has despejado, y ante todo clavar bien las estacas. Hay que colocarlas inclinadas en un ángulo de 45° apuntando hacia un lugar imaginario bajo el suelo de la carpa, ya que si en cambio las clavas derechas, se saldrán ante el menor tirón. Si es una zona ventosa, puedes reforzar tus estacas colocando rocas pesadas sobre ellas. Una vez que todas las estacas estén firmes y aseguradas, el suelo de la carpa debería verse bien extendido, sin arrugas. Entonces sí, procede a levantar la carpa. Lo último que se coloca es el sobretecho que, hecho de materiales impermeables, protege de la lluvia y además puede servir para guardar los bolsos debajo –las carpas en general se calculan para un cierto número de personas sin equipaje, así que salvo que estés acompañado de una sola persona y tengan una carpa para cuatro, lo más probable es que mochilas, bolsos y zapatos deban dormir afuera-.

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