GIF 2x1 120x90

Cultura|Consejos para viajeros > Monumentos

Daroca: la ciudad de los Corporales

Escrito por Silvia / 18 de Febrero de 2009

De fundación musulmana y lugar de paso entre el rico valle del Ebro y las zonas del Levante y la meseta, la ciudad de Daroca en Zaragoza es un fruto de tal camino. Te contamos más sobre esta majestuosa ciudad.

La plaza fuente de Daroca, levantada por los árabes en un lugar estratégico de la vía de comunicación entre Córdoba y Zaragoza y conquistada, siglos después por Alfonso I el Batallador para la causa cristiana, fue, durante años, la vanguardia del reino aragonés frente a las huestes musulmanas que poblaban Teruel y Valencia. Este pasado fronterizo determino el carácter defensivo de la villa, que, en la actualidad, se hace palpable, principalmente, en las murallas que la rodean y en su arruinado castillo.

El larguísimo perímetro amurallado llama, inevitablemente, la atención de los visitantes. Construida y reconstruida entre los siglos XIII y XIX, la muralla llegó a tener hasta doce torreones –de los que algunos todavía se mantienen en pie- y un profundo y protector foso alrededor. La fortaleza original, denominada como Calat-Darawka por sus constructores, ocupaba la cara sur del cerro de San Cristóbal.

Mucha historia en sus calles

Con un patrimonio cultural tan rico, Daroca se ofrece al visitante como una sucesión de calles, plazas, casas e iglesias de bellísima factura que invitan a recorrerla. La Puerta Baja, agradada y embellecida en tiempo del emperador Carlos V, y la Puerta Alta, profundamente reformada a lo largo del siglo XVII, cierran por los dos extremos la emblemática Calle Mayor.

En torno a la citada calle se planificó, a lo largo de los siglos, el resto del casco urbano. Además, la calle mayor concentra las principales casa palaciegas de la cuidad, entre las que destacan la de los Luna, del siglo XIV, la de la comunidad, del siglo XVIII, o la de la cadena, también construida en la misma centuria.

La Colegial de Santa María

El monumento más destacado de Daroca tiene origen moruno, base romántica, desarrollo gótico y traza renacentista. Y, además bien puede decirse que tiene alma. Se trata de la iglesia de Santa María, popularmente conocida como Nuestra Señora de los Corporales. De ahí que, a Daroca, también se la conozca como “Ciudad de los Corporales”. Algunos estudiosos sostienen que el templo empezó a construirse sobre la mezquita mayor, una vez reconquistada por los cristianos, aunque no queda ningún resto de su primitivo origen.

De su primera fase romántica, la Colegial de Santa María (es colegial desde finales del siglo XIV) conserva elementos como la Puerta del Perdón, del siglo XIV, aunque remodelada un siglo después; la torre, de mediados del siglo XV, edificada sobre otra anterior de estilo mudéjar; el exterior de sus ábsides y, en su interior, la Capilla de los Corporales, cabecera de la primitiva iglesia romántica.

Esta capilla forma parte de un conjunto unitario, de decoración gótica.flamígera, donde se custodia el famoso relicario de los Corporales de Daroca, obra del escultor Pere Moragues, en 1384, realizada para el rey Pedro el ceremonioso para recordar cuando, en 1239, en plena misa antes de la batalla contra los musulmanes en Pueyo de Codol, el cuerpo de Cristo santificado se convirtió en verdadera sangre.

La mayor parte del templo pertenece, sin embargo, a la ampliación gótica llevada a cabo en las últimas décadas del siglo XVI. Y se volvió a reestructurar a finales del siglo XVI. Colocando la cabecera en el lado norte y derribando el claustro del siglo XIII y unas habitaciones ubicadas junto a la casa prioral. No se debe abandonar la colegial sin visitar el Museo Parroquial, donde se guardan pinturas y esculturas de los primeros artistas aragoneses, y sin observar el órgano, uno de los mejores y más antiguos de España.

Otros edificios religiosos completan el catálogo monumental de la localidad. Merece la pena nombrar el templo dedicado a San Juan, prueba del brillante mudéjar aragonés; el romántico tardío de San Miguel; el de Santo Domingo, con un interesante museo con obras procedentes de otras iglesias de la ciudad; la ermita de Nuestra Señora de Nazaret, en las proximidades del castillo, y los conventos de Santa Ana, Escolapios y Dominicas.

Tags: , , ,

No hay Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Quieres dejar un comentario?

Deje un comentario