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De camping: cómo preparar una fogata

Escrito por de 29 de septiembre de 2008 con 1 Comentario

Ya sea para cocinar, para iluminarnos durante la noche, para darnos calor o para todo esto junto, saber hacer una buena fogata es algo esencial para cualquier acampante. El calor del fogón resulta un elemento tanto placentero como vital cuando estamos acampando, pero a la vez puede ser un factor de peligro si no tomamos una serie de precauciones necesarias. He aquí una serie de recomendaciones que te ayudarán a preparar fogatas duraderas y seguras en cualquier camping.

¿Qué se necesita para empezar?

En primer lugar, elige muy bien el sitio en donde haz de armar tu fogata. Es importante que sea un punto alejado de la tienda, de ramas de árboles o de cualquier otra cosa que pueda prenderse fuego. Recuerda que un incendio puede salirse de control en pocos segundos. Desde ya, ni se te ocurra armar una fogata en zonas forestales –donde, además, está prohibido-. Busca un sitio despejado, en el cual puedas cavar un pequeño pozo, de entre 20 y 40 cm. de profundidad. Luego, rodéalo de piedras, haciendo un círculo de al menos un metro y medio de diámetro, para evitar que el fuego se extienda más allá de los límites de la fogata.

A continuación necesitarás fósforos, leña y yesca: pueden servirte tanto las hojas secas, ramitas finas o incluso bollos de papel de periódicos. Asimismo, ten siempre a mano un balde con agua o con tierra por las dudas de que requieras apagar rápidamente el fuego.

¿Cómo armar la fogata?

Comienza por colocar dos troncos, de aproximadamente 40 cm. de largo, paralelos en el centro del pozo, separados también por unos 30 cm. Luego, haz una pila de yesca entre los dos troncos, que funcionará como elemento ignífugo para permitir que el fuego encienda. Es necesario reservarte bastante yesca adicional, por si la llama se llegara a apagar antes de encender la leña.

Junta un buen manojo de ramitas secas y colócalas sobre la leña, ubicándolas en ángulo por sobre uno de los troncos. Luego apoya dos manojos más sobre las mismas, de forma perpendicular, dejando el espacio suficiente como para que puedas pasar el brazo y encender la leña.

Coloca dos troncos más de forma perpendicular a los de la base, y llena el hueco entre los cuatro troncos con más trozos de leña. Repite este proceso hasta que tengas una pila que sobresalga del pozo que haz cavado. Finalmente, rodea tu pila con trozos de leña puestos de manera vertical, de manera que quede una especie de pirámide. Nuevamente debes recordar que quede un hueco por donde meter tu mano y encender el fuego.

Encendiendo la fogata

Con cuidado de no desarmar la estructura de leña, mete la mano por el hueco que haz dejado y, con un fósforo de madera (preferiblemente los largos, para horno), o bien, con una rama y un papel encendido enrollado en su extremo, enciende la yesca que está en el centro. De esta manera, te proteges de posibles quemaduras, al mantener una distancia entre la llama y tu mano. Sopla suavemente sobre la leña, o bien haz aire con un pedazo grande de cartón, para avivar las llamas: recuerda que el fuego necesita oxígeno para arder. En poco tiempo, estarás disfrutando del calor y la luz de una bella hoguera.

¿Y después?

Cuando llegue el momento de apagar el fuego, debes ser aún más cuidadoso que para encenderlo, ya que la más mínima chispa podría ocasionar un incendio forestal y destruir miles de hectáreas de vegetación. Primero, arroja una gran cantidad de tierra sobre la leña para extinguir las llamas. Luego, arroja agua sobre los carbones para terminar de apagarlos y aún cuando dejen de humear, revuélvelos con un palo y sigue arrojando agua. Es fundamental que no quede ni un solo tizón encendido.

Continúa arrojando agua hasta que todo lo que quede sean carbones blancuzcos y fríos, y ceniza. Revuelve las mismas y voltea del revés las piedras con las que haz rodeado el pozo, asegúrate de que estén frías y revuelve las cenizas bajo las mismas para asegurarte de que no quede nada encendido. De esta manera, además de haber disfrutado de un momento justo al fuego, estarás protegiendo la naturaleza evitando un innecesario incendio.

Un Comentario

  1. eliana dice:

    mil gracias por ayudarme

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