Nueva York más allá de Manhattan

Manhattan desde la playa de Brooklyn

Manhattan desde la playa de Brooklyn

Quizás los otros distritos no tengan rascacielos o grandes avenidas con tiendas de las marcas más exclusivas del mundo. Pero al estar situados fuera de la isla, ofrecen vistas del skyline de ésta. Además, tienen grandes parques que cualquier tarde de sábado se llenan de familias jugando al béisbol o de gente corriendo o montando en bici.

El Bronx

Si por algo es famoso este distrito es por ser la cuna del hip hop.

Pero también es famoso por albergar el estadio de los New York Yankees. Recién inaugurado, sustituye al que llevaba el mismo nombre y que fue construido en 1923.

El zoo del Bronx está a orillas del Bronx River. Desde 1899 expone 700 especies de animales. Se puede recorrer a pie o en uno de sus medios de transporte.

Además, en el Bronx hay cinco universidades y allí están también dos de los parques más grandes de Nueva York: el Pelham Bay y el Van Cortland.

Queens

Cualquiera que vuele a Nueva York conocerá este distrito aunque sea de pasada, ya que es donde están los dos aeropuertos de la ciudad (John F. Kennedy y La Guardia).

Es el condado con más diversidad étnica de todo Estados Unidos. Eso se nota en que la publicidad expuesta aparece en varios idiomas. Además, hay un barrio chino en miniatura en el que se pueden comprar ropa y viajes.

Queens es el hogar de los New York Mets. Igual que el estadio de los Yankees, el Shea Stadium ha sido reemplazado por uno nuevo en el barrio de Flushing.

A una parada de metro del Shea Stadium, está el parque Flushing Meadows Corona, donde se celebraron las ferias mundiales de 1939-1940 y de 1964-1965. De estos años queda la Unisphere, una estructura esférica de acero inoxidable de 42 metros que representa la tierra.

Brooklyn

Dos son los símbolos de este distrito neoyorquino. El puente de Brooklyn, que une este barrio con Manhattan, se construyó entre 1870 y 1883. Se puede cruzar tanto en coche como a pie o en bici, y es algo que pocos turistas están dispuestos a perderse. Quizás por lo agradable de la brisa del río mientras paseas. Quizás por las vistas. Pero pocos se lo pierden.

El otro encanto de este distrito es Coney Island. Esta puerta al Atlántico alberga un parque de atracciones. El Cyclone es una montaña rusa de 1927. Y Wonder Wheel es una noria de 1920 de 46 metros de alto que ofrece unas vistas impresionantes, si el vértigo y el miedo (por los chirridos de la noria) te permiten mirar.

Staten Island

Sólo se puede acceder a esta isla del Atlántico en ferry desde Battery Park (Manhattan). Además de darte un paseo por la Bahía de Nueva York, te ofrece vistas de la Estatua de la Libertad. También ofrece una panorámica del Lower Manhattan (Battery Park, Distrito Financiero). Y es gratuito.

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¿Qué ver en los barrios de Manhattan?

Empire State visto desde Chelsea

Empire State visto desde Chelsea

Manhattan es una isla que constituye uno de los cinco distritos de Nueva York. Ésta a su vez se divide en 25 barrios. ¿Recorremos los más importantes?

Los barrios del norte: Harlem y Central Park

Al norte encontramos Harlem. Su mayor atractivo son las misas gospel que, para quien no lo sepa, son “la versión con salsa barbacoa de nuestras misas rocieras”, o lo que es lo mismo: misas típicas americanas.

A ambos lados de Central Park están el Upper East Side y el Upper West Side. En este último está el Museo de Historia Natural, donde hay expuestos desde animales y dinosaurios hasta meteoritos y básculas en las que descubrir cuál es tu peso en la luna y las estrellas. El único problema que ofrece es que es imposible visitarlo todo en un solo día.

Barrios residenciales, barrios étnicos y barrios comerciales

Al lado del Upper West Side podemos encontrar Hell’s Kitchen. Lo más interesante de este barrio es el mercadillo al aire libre que organizan los sábados por la mañana, dónde se pueden encontrar todo tipo de objetos de segunda mano. Chelsea es un barrio bastante exclusivo en el que se encuentra el Flatiron Building, un rascacielos de planta triangular construido en 1902.

Greenwich Village es un barrio que ningún fan de la serie Friends debería perderse, ya que allí está su edificio. Es cierto que debajo no está el Central Perk, como ocurría en la serie. Pero aunque sólo sea para hacerse una foto, vale la pena verlo. Por su parte, los amantes de las tiendas no pueden dejar de visitar Soho y TriBeCa.

Battery Park, al sur de la isla es, además de un gran parque por el que pasear, el espacio que alberga el Castle Clinton y, unos pasos más allá, la bola de bronce que sobrevivió a los atentados del 11-S, y cuya llama homenajea a las víctimas y a los voluntarios. Además, el parque ofrece vistas hacia Staten Island y la Estatua de la Libertad, y sus atardeceres son espectaculares, además de románticos.

En el distrito financiero se pueden visitar Wall Street y el World Trade Center. Una curiosidad en esta zona es que, refugiada entre grandes rascacielos, están la Trinity Church y su cementerio, donde hay enterradas personalidades de la política y las finanzas neoyorquinas.

China Town es el barrio chino de la ciudad. En él se pueden encontrar restaurantes, tiendas de imitación y agencias de viajes, que son una opción muy económica a la hora de visitar otras ciudades. Por su parte, Little Italy es la mejor opción si lo que quieres es comerte una buena pizza o un buen plato de pasta. Es curioso: tiene un edificio pintado con la bandera italiana.

El Lower East Side es un buen barrio para conocer la noche de Nueva York, ya que está repleto de clubs exclusivos. También podemos encontrar restaurantes, tiendas de todo tipo y bodegas.

Un paseo por la gran manzana

Vistas desde el Top of the Rock

Vistas desde el Top of the Rock

Manhattan es el distrito más visitado por turistas y por oficinistas. Es principalmente comercial, pero cuando paseas por los barrios residenciales, te gustaría vivir ahí, en la típica casa de película rodeado de los mejores parques, las mejores tiendas, los mejores restaurantes.

Welcome to New York

Cuando llegas a Nueva York, lo que quieres es verlo todo, y no sabes por dónde empezar. Hay tantos sitios que visitar que, o te organizas, o no ves nada.

Para ver la Estatua de la Libertad hay dos opciones: puedes coger el ferry gratuito que te lleva a Staten Island y verla desde lejos, o coger un barco específico hasta Liberty Island y subir al pedestal de la gran Estatua.

El Puente de Brooklyn une este distrito con Manhattan. Sus 1,8 kilómetros de largo te permiten disfrutar de una de las mejores panorámicas de la ciudad, sobre todo llegando a Brooklyn.

Times Square, con sus pantallas y sus tiendas, es una de las zonas de Nueva York más recorridas por propios y extraños. Convertido en zona peatonal, ahora los turistas no tienen que arriesgarse a ser atropellados para echar una buena foto.

Cerca de Times Square está la Avenida Broadway. Famosa por sus musicales, puedes obtener descuentos en las oficinas de turismo o comprando las entradas en el último momento.

Para lo que no hay descuentos es para las tiendas de la Quinta Avenida. Esta zona tiene tiendas para todos los gustos: puedes visitar la Apple Store y conectarte a Internet, deleitarte con los diamantes de Tiffany’s, ver tiendas de todas las marcas habidas y por haber, jugar al baloncesto en la tienda de la NBA, o disfrutar como un niño en la de Disney y la FAO (tocando el piano gigante de la película Big).

Y los amantes de la naturaleza no pueden perderse el paseo por Central Park. Si bien merecería un post aparte, resumiremos. En Central Park puedes ver sus muchos lagos y lagunas, las estatuas de Andersen, Alicia en el País de las Maravillas, Romeo y Julieta o La Tempestad.

También el Belvedere Castle, con vistas al estanque Turtle Pound, hogar de tortugas, peces, ranas y aves acuáticas. O el obelisco, del año 461 a.C., que fue un regalo de Egipto a Estados Unidos. Con cuatro lados, tiene jeroglíficos que honran al faraón Tutmosis III.

Las mejores vistas de la ciudad: ¿Top of the Rock o Empire State?

Los bolsillos poco pudientes tienen que elegir uno de estos dos miradores para ver una panorámica de la ciudad. Elijas el que elijas, una buena idea es subir antes de que anochezca, y esperar a que esto suceda para ver la ciudad iluminada.

El mirador del Empire State está en su piso 86, y tiene otro en el 102. La panorámica es de los 360º de la ciudad. Desde ella se pueden ver el Flatiron Building, Bryant Park, el Chrysler Building y el Rockefeller Center.

Por su parte, el mirador del Top of the Rock está situado entre los pisos 67 y 70. A diferencia del Empire State, desde el Top puedes ver el rectángulo perfecto y verde de Central Park, la catedral de Saint Patrick, el Chrysler building y el Empire State. Son sus plantas 69 y 70 las que ofrecen vistas panorámicas de 360º de la ciudad.

Toronto, la ciudad que quería a los barcos

Cataratas del Niágara

Cataratas del Niágara

Para disfrutar de paisajes mientras das un paseo en barco puedes ir a las Mil Islas, situadas en la frontera entre Canadá y Estados Unidos. También puedes soñar con habitar una de sus casas. Entre las islas hay algunas curiosas, como las dos unidas por un puente, de las cuales una pertenece a Canadá y la otra a Estados Unidos, o como la que tiene un gran castillo.

Niágara, escena de película

A una hora de Toronto están las Cataratas del Niágara. Cualquier agencia de viajes que se precie (hay muchas en China Town) tendrá ofertas de transporte, e incluso packs de viaje. En una hora podrás disfrutar de los paisajes y del Maid of the Mist, el barco que te acerca a ellas. En Niágara se puede cruzar la frontera al Estado de Nueva York para disfrutar de la vista desde otra perspectiva.

En la parte canadiense, justo enfrente del espectáculo, hay un casino, museos del terror, burguers y restaurantes y un parque por el que pasear mientras escuchas el agua caer. Y por supuesto, tiendas de souvenirs.

También se pueden visitar las vinerías que hay por la zona, en las que ofrecen degustaciones. El vino más famoso es el Ice Wine, hecho de uvas congeladas.

En el pueblo de Niágara-on-the-Lake viven del turismo. Situado junto al río, sus calles siempre están llenas de flores que convierten al pueblo en uno de los más coloridos.

Parques de atracciones, pierde tus miedos

Y puestos a ir en barco, se puede coger el ferry que lleva a la Toronto Island. La mejor época para ir es el verano, estación en la que se puede disfrutar de su parque de atracciones.

Pero para los más intrépidos, en las afueras de Toronto está Toronto Wonderland, otro parque de atracciones en el que se quedarán todos tus miedos. Su especialidad son las montañas rusas de todo tipo, en las que puedes ir sentado, tumbado, de pie… Además, puedes elegir el lugar de la atracción en el que vas a ir, lo que hace aumentar la emoción.

Los amantes de los animales pueden visitar el zoo de Toronto. Además de animales, se puede disfrutar de exposiciones relacionadas con la fauna. O perderse por sus caminos con paisajes impresionantes.