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Dublín, una ciudad que derrocha vida

Escrito por de 20 de marzo de 2009 con 0 Comentarios

Cada vez son más los que deciden ir a pasar una temporada de su vida a Dublín. Algunos dicen que es porque el carácter de los irlandeses es más abierto que el de sus vecinos ingleses. Esto hace que las calles de Dublín sean una torre de Babel donde se reúnen jóvenes procedentes de los cinco continentes.

Un poco de historia

A lo largo de los años, los irlandeses utilizaron un rasgo fundamental para diferenciarse de sus invasores británicos: el catolicismo. Eso se nota hoy en día. Irlanda es uno de los estados europeos donde la religión todavía tiene más peso en la vida social y política. Uno de los principales atractivos de Dublín es la siniestra prisión de Kilmainham donde fueron fusilados los cabecillas del levantamiento de 1916 y donde se han rodado películas como “En el nombre del Padre”, “El viento que agita la cebada” o “Larry Collins”.

La Avenida O´Conell, la arteria de la ciudad, está presidida por el imponente Spire, un pincho de metal de 120 metros de alto, que ocupa el lugar donde en 1966 el IRA voló una estatua del Almirante Nelson.

La historia de Irlanda se aprecia en cada rincón de Dublín, como en Merrion Square, un imponente parque rodeado de casas de estilo jorgiano (que solían ocupar los protestantes, más adinerados). El Trinity College es el orgullo académico de toda Irlanda y en él se puede contemplar el famoso Libro de Kells. Dublin Castle sorprende por la estatua de la justicia que preside su entrada y que se ganó la animadversión de los lugareños por estar de espaldas a la ciudad.

Vida nocturna

La vida nocturna del centro de Dublín gira en torno a Temple Bar. Esta plaza tan cuca alberga uno de los pubs más míticos de Irlanda y donde podéis empezar a tomar la primera pinta. El gran atractivo de los pubs irlandeses es su música en directo. Dublín es una de las ciudades europeas con más bandas de música amateurs. Es muy frecuente que entréis en un pub y encontréis un grupo amenizando la velada a los presentes.

En algunos pubs, además, se pueden ingerir sustancias sólidas o platos típicos. El stew es una especie de ternera estofada acompañado de patatas cocinadas de todas las maneras imaginables.

Dublín conserva ese equilibrio entre una profunda religiosidad y una formidable apertura a los extranjeros; entre lo etílico y lo tradicional. Todo ello, sin perder su idiosincracia.

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