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El mate: un compañero infaltable de la gastronomía sudamericana

Escrito por de 9 de septiembre de 2008 con 0 Comentarios

Para aquellos que nunca lo hayan oído nombrar, el mate es una infusión hecha a base de las hojas de yerba (Ilex paragayensis). Se trata de una planta sudamericana que primero se corta, se deja secar y se sirve en recipientes (a los que también se llama “mate”) que pueden estar hechos de una calabacita seca y ahuecada, o bien de materiales como madera, metal o incluso pezuñas de vaca. Es una tradición beber mate en países como Argentina, Uruguay y Paraguay, y cada región tiene costumbres características a la hora de cebarlo (como se denomina al acto de echar agua caliente en el recipiente previamente cargado con yerba).

Propiedades del mate
Es una bebida de sabor amargo a la que se bebe por lo general caliente (pero el agua no debe haber llegado al punto de ebullición). Posee propiedades antioxidantes y diuréticas, así como cierto efecto estimulante debido a la cafeína que contiene. Sin embargo, no suele estar contraindicado ya que como se lo toma muy disuelto, dichos efectos son leves. Para compensar la acidez, en ocasiones a la yerba se le agregan otras hierbas, de propiedades digestivas.
El mate suele tomarse puro y amargo (cimarrón, como se lo conoce en gran parte del Río de la Plata). Sin embargo, se le pueden agregar diversos aditivos. Por ejemplo, azúcar (aunque se considera que el mate dulce no es un mate “auténtico”), cáscaras de limón o de naranja, “yuyos” o hierbas tales como el cedrón, la menta, la peperina, la manzanilla, el boldo o el tilo. Todos estos aditivos transforman el sabor de un mate.

El equipo del mate
Para cebar mate hacen falta el mate mismo (a veces también llamado porongo), una “bombilla” (un sorbete de caña o de metal por el cual se bebe la infusión), un termo para conservar caliente el agua (el mate se bebe entre temperaturas de 70° y 90° C). Existen bolsos llamados “materas”, donde se puede guardar el equipo, para cebar mates al aire libre.

El mate como costumbre
Si el viajero está recorriendo Sudamérica, que los lugareños le ofrezcan un mate es señal de confianza y de amistad. A muchos les resulta algo chocante beber todos de la misma bombilla, pero despreciar un mate está visto como una ofensa, así que al menos por cortesía hay que aceptar uno. Existen ciertos “rituales” a la hora de cebar mate, lo que lo convierte en todo un evento social. También existe un lenguaje propio de la tradición matera. Por ejemplo, hay una sola persona que se encarga de cebar (de echar agua), y es la que va pasando el mate de una mano a la otra. No se debe cebar el mate de otra persona sin pedir permiso, y el cebador o la cebadora deben ser cuidadosos en no saltearse a nadie en la ronda al cebar (a esto se le llama “puentear”). Otras cosas a tener en cuenta es jamás revolver el mate con la bombilla, no agregar azúcar sin consultar a los demás y no agradecer al que está cebando el mate a no ser que no se quiera beber más.

Todos estos datos pueden parecer algo extraños y abrumadores para quienes nunca hayan compartido una ronda de mates con amigos sudamericanos, pero estas costumbres se transmiten de boca en boca y es probable que al volver a casa, el viajero se haya convertido en todo un experto en esta deliciosa y saludable costumbre.

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