Eurovision 2012: la gran oportunidad de Azerbaiyán

(Captura de malikoo.deviantart.com)
La mayor parte de los espectadores que vieron la victoria en Eurovision sacaban sus atlas y se planteaban minutos después dónde quedaba exactamente Azerbaiyán. La respuesta provocaba sorpresa al encontrarse a 1600 kilómetros de China y con frontera directa a Irán.
A pesar de las primeras reticencias, Azerbaiyán es uno de esos países que tiene por castigo el dinero y con sus petrodólares -dinero salido de sus fuentes de petróleo- es lo suficientemente rico como para realizar el máximo evento musical europeo en el actual clima económico. De hecho, ganar para poder organizarlo representaba una obsesión para los azeríes para poder mostrarle así a Occidente el nuevo de Oriente.
Un país milenario
En el Caúcaso y bañado por el Mar Caspio, Azerbaiyán es un lugar de historias y leyendas, un pequeño estado que estuvo en la órbita comunista durante décadas formando parte de la URSS y con una población que, mayoritariamente, practica el islam chiíta.
Su capital, y sede del 57º Festival de Eurovision en mayo, es Bakú, una ciudad portuaria que es el centro de toda la actividad petrolera de la zona. Ejemplo del progreso económico de estos países, va más allá de las modernas construcciones que proliferan por la ciudad y Bakú es una ciudad antigua, fundada en el S.XI, y cuyo casco histórico es desde 2000 Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO gracias a la conservación de calles, murallas y torres centenarias como la Torre de la Doncella (S. XI) o el Palacio de los Shirvan Shahs (S. XV).
Además, en los alrededores de Bakú se encuentra Ateshgah, un impresionante complejo de templos antiguos con salidas de gas natural ardiendo, lo que le vale el nombre de La Casa del Fuego. Y es que es precisamente el fuego el símbolo del país, algo que llevan tan a gala que como eslogan para Eurovision han elegido “Light your fire”.
Bakú 2012
En contraposición a su antigua historia y sus históricos monumentos, Bakú cuenta con imponentes nuevas construcciones como el Baku Crystal Hall. Concebido exclusivamente como sede del Festival, es un impresionante estadio de nueva construcción con capacidad para 20.000 personas y a orillas del Mar Caspio. Envuelto en polémica por su rápida creación –fue ideado en septiembre y para abril ya debería estar listo-, se acusa al Gobierno azerí de violar derechos humanos para su construcción, algo que ellos niegan tajantemente.
Organizar el Festival de Eurovision supone para los azeríes todo un reto y una ocasión para demostrar al mundo su valía y que se les ubique en el mapa. Es por eso que nadie duda que la de 2012 será una de las ediciones más espectaculares de la historia del Festival y toda una oportunidad para poder descubrir el misterioso Azerbaiyán.
