Islandia, mucha naturaleza por descubrir

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Este país, además de la isla central, comprende una serie de pequeñas islas e islotes todos ellos, lugares de naturaleza virgen, donde la mayor parte del turismo es ecológico y está aun sin explorar. Vamos a conocerlos.
La Islandia natural
Nada más aterrizar en este país debes ver Reikiavik, la capital. En ella, se concentra la mayor parte de la población del país, unos 150.000 habitantes (según datos de 2008). En su conjunto no posee más de 330.000 personas censadas.
La capital es una ciudad bella, de la que no puedes perderte Puerto Viejo, el lago Tjörnin dentro del casco urbano y el centro, ya que está lleno de tiendas de ropa, música y libros. Pero el resto del país le supera con creces.
Cerca de Reikiavik, a unos 30-40 km podemos encontrar Lago Azul. Un lago de agua salada, repleta de minerales y calentita y situado al lado de una planta geotérmica no contaminante. A la misma distancia pero hacia el noreste, está el Parque Nacional de Thingvellir, en el que veremos una de las placas tectónicas que separa el continente americano del europeo.
No debemos dejar de visitar Geysir, una zona de alta actividad geológica, donde hay mucha agua subterránea en forma de geiseres. El mayor de ellos, se llama Strokkur y es capaz de lanzar el agua a 30 metros de altura.
Cerca de Geysir sale la Ruta del Kjölur, una pista de 200km con la que cruzar el país y poder llegar al norte. Esta ruta, no muy masificada, es una meseta de roca volcánica situada entre dos glaciares en la que la lava, hielo, agua y viento helado están garantizados.
Hay dos puntos de la ruta que no te puedes perder. Al principio, las cataratas de Gullfoss, una caída de agua impresionante y en medio, las fuentes termales de Hveravellir, una serie de charcos de agua humeante y cráteres de barro sulfuroso. Seguro que nunca has visto nada igual.
Otros lugares de interés: el Lago Myvatn con sus volcanes y fuentes termales; el Parque de Jökulsárgljusur, el más espectacular del país y en que se encuentran las cascadas del río Jokulsa o el Parque Nacional Skaftafell, situado en una parte del enorme glaciar de Vatnajökull.
Cosas a tener en cuenta
La historia de este país es muy reciente. Su primera colonización fue por parte de los vikingos, noruegos y algunos celtas en el siglo IX, por lo que, en Islandia no hay muchos museos que visitar. De interés existe Skogar, un pequeño pueblo museo que nos enseña la vida de los antiguos habitantes.
Debes tener en cuenta cuando vayas que es algo más caro que España y su lengua es el islandés, aunque la mayor parte de la población habla perfectamente inglés. El clima es otra cosa a tener en cuenta. Es muy variable, así que no hagas planes pensando en él porque puede cambiar en cualquier momento.
De cualquier modo es un país que por su naturaleza merece ser visitado. ¡No lo dudes!