La fórmula del descanso: Villa La Angostura
Recostado sobre el lago Nahuel Huapi, Villa La Angostura quita el aliento por el paisaje que lo rodea; los cerros imponentes y los bosques frondosos, combinados con el lago, llenan de orgullo a los pobladores. Con temperaturas que promedian los 18ºC en los meses de enero y febrero. Villa La Angostura resulta una buena opción a la hora de planificar las vacaciones de verano. Es que su geografía de ensueño no sólo invitan a la plácida contemplación, sino también a realizar actividades al aire libre en un escenario único.
Actividades para todos
Las propuestas para disfrutar la Villa son muchas y para todas las edades. Su naturaleza casi virgen, cuidada con esmero, invita a la aventura para oxidarse y dejar atrás el estrés de la ciudad. Las opciones para hacer caminatas abundan. Basta con seguir un sendero y escuchar el canto de las aves para iniciar el relax. Y si la idea es emprender una excursión guiada una buena idea es recorrer la Península de Quetrihue a pie, en bicicleta o a caballo y llegar hasta el Bosque de Arrayanes, una de las grandes maravillas naturales del país. Se trata de un arrayanal único por su cantidad de ejemplares que promedian los 200 años. Y ya es conocida la leyenda que dice que Walt Disney se inspiró en este lugar para hacer su inolvidable película Bambi cuando visitó la Villa hace décadas. Una vez en el bosque un sendero de 800 metros de largo tienta al visitante para recorrerlo, sentir de cerca la naturaleza y disfrutar las magníficas visitas de Nahuel Huapi.
Quienes quieran hacer un recorrido más relajado pueden llegar hasta el Bosque en barco. Diariamente salen embarcaciones desde el puerto de la Villa en Bahía Mansa o Bahía Brava. El trayecto dura 45 minutos hasta el bosque y una vez allí siempre se puede saborear una rica torta en la típica casita de té del lugar, rodeada de arrayanes. Los más entrenados o aventureros también tiene propuestas interesantes. Pueden partir en mountain bike del centro de la Villa, llegar al Lago Correntoso, desde allí tomar el camino que lo une con el Lago Espejo y disfrutar de su increíble mirador. También hay alternativas más osadas y divertidas como tirolesa, escalada y rapel. Y si no, un sereno paseo a caballo por el Cerro Belvedere resulta una salida ideas para hacer con chicos.
Un espejo natural
Para disfrutar de los lagos también hay varios programas. Se pueden hacer paseos en barco por los distintos brazos del Nahuel Huapi, avistando la vegetación típica y su fauna. Los deportes acuáticos están restringidos para proteger la ecología del lugar. No está permitido el uso de motos de agua ni el esquí acuático, pero sí se puede practicar kayak y snorkel y pasear en canoas inflables en el Lago Espejo. También se puede realizar pesca con mosca o en su variante trolling (pesca de arrastre) y quizá, si hay pique y está permitido, almorzar una deliciosa trucha arco iris o marrón. Quienes no le teman al frío y elijan animarse pueden llevar traje de baño y zambullirse en los Lagos Espejo y Correntoso. Debido a su gran profundidad, el Lago Nahuel Huapi es muy frío todo el año y no es recomendable intentarlo.
El Cerro Bayo, considerado un cerro boutique por sus pequeñas dimensiones y la exclusividad de los servicios, también propone actividades recreativas para el verano como cabalgatas, descansos en bicicleta y circuitos de trekking. Las actividades culturales también tienen su lugar. En el castillo de Messidor, residencia del gobierno provincial, se organizan conciertos en sus floridos jardines con vista al Nahuel Huapi. Además en febrero se realizan la Fiesta de los Jardines, es una celebración con desfiles de carrozas y espectáculos artísticos donde se puede apreciar la belleza y el colorido de las flores de temporada.
El buen vivir
Pequeña y apreciable, la Villa cuenta con una gran variedad de hosterías, cabañas y hoteles con precios que varían de acuerdo a la ubicación. Los valores aumentan a medida que se alejan del centro y se acercan a la orilla del lago. Cabe destacar que el encanto y la magia de la Villa ya tienen su propia fama y son muchos los personajes famosos que la eligen como refugio de descanso. Los hoteles de la zona, equipados con el máximo confort para sus huéspedes exigentes, suelen también recibir celebridades locales, personalidades del exterior y hasta miembros de la realeza. La propuesta gastronómica de la Villa está acorde al nivel del lugar. Abundan restaurantes de alta gama dirigidos por chefs reconocidos. Se distinguen los restós Correntoso con su vista espectacular, Las Balsas, Delfina, El Faro y Tinta Bistró de Martín Zorreguieta, el hermano de la Princesa Máxima de Holanda. Tiene pocas mesas y ofrece un menú breve que fusiona clásicos del sur como salmón ahumado, trucha o cordero con toques de oriente. Durante los meses de calor el sur también existe, y Villa La Angostura es el lugar ideal para descubrirlo.