La ruta del Café en Etiopía
El efecto energizante llegó a provocar la prohibición del café un tiempo en algunas regiones de Oriente Medio. El estudio de la cultura del café muestra que las tribus africanas conocían su existencia ya en la antigüedad. Molían los granos para elaborar una pasta que daban a los animales y a los guerreros para aumentar sus fuerzas.
El cultivo del café se extendió hacia la venida Arabia, y desde Yemen se propagó al resto del mundo. Aunque Europa no conocía el café hasta la segunda mitad del siglo XVI. La bebida no tuvo una gran aceptación en el viejo continente en un principio y fue prohibida en varios países. No sería hasta 1650 cuando se abrieron las primeras cafeterías en Oxford y Londres que empezaría su expansión, adoptando la idea al resto de Europa y convirtiéndose en café en una bebida cotidiana.
En la actualidad es el segundo producto más comercializado del mundo, detrás del petróleo, y se espera que en el 2010 la cifra anual de producción de café alcance los 7 millones de toneladas.
Una de las particularidades de las plantaciones de café es que da trabajo a un grandísimo número de habitantes de las regiones en las que se encuentra. La imagen de las inmensas plantaciones está distorcionada, ya que a excepción de algunos países como Brasil, el 70% de la producción mundial de café proviene de explotaciones familiares como un superficie inferior a 10 hectáreas, y a menudo de 5 hectáreas.
Recorriendo la producción en Etiopía
La mayor parte de la producción cafetera Arábica se encuentra en Etiopía, Uganda y Tanzania. La ruta del café apela a los sentidos más primitivos del consumidor, el olfato y el gusto y se enriquece de la tradición y amabilidad de los pueblos que viven de ella. El eje cafetero a seguir corre a lo largo de la costa este de África. A los paisajes y la hermosa geografía de estos lugares se suma el atractivo del Océano Indico.
Se puede obstar por esencias cafeteras que ofrecen degustaciones y muestran al viajero todo el proceso de creación de la bebida, desde la plantación del arbusto, a la presencia en la taza, pasando por la recolección y el tratamiento del grano.
George Watts, comprador (y socio) de granos de café verde para la firma Intelligentis Coffe&Tea, conocida compañía de café en Chicago, recomienda por su parte la estancia en granjas y pequeños pueblos de la región. Watts que pasa al me nueve meses buscando los mejores granos en Africa, Asia y Latioamérica, destaca Etiopía, como el más intrigante de los 18 países con lo que trabaja. “Es el mismo lugar donde se originó la raza humana. Imagino que es un par natural”, dice refiriéndose a la estrecha relación entre el hombre y el café. “Es simplemente un lugar hermosamente húmedo y el suelo es realmente rico. Puedes decir que el café disfruta estando allí.”
Según este experto las pequeñas granjas y pueblos de Etiopía, como Yirgacheffe, que toma su nombre de la variedad del café que crece en la región, en un valle a unas seis horas de viaje al sur de Addis Ababa, con lugares ideales para caminar, recorrer a caballo o en bicicleta.
Watts aconseja establecer su campamento base en Aregash Lodge, en Yirgalem. Los viajeros pueden quedarse en los bungaloes tradicionales decorados con las artesanías de los pobladores locales, los Sidaza. Este pueblo tiene una fuerte tradición de consumo de café por lo que cuentan con elaboradas ceremonias para prepararlo y beberlo. Especialmente si cuentan con la presencia de visitantes.

Buscando informaciones sobre los mercados de café me topé con este artículo: muy bello e interesante. Es importantísimo hacer caer en cuenta al público en general sobre la importancia del café como fuente de ingresos para pequeños campesinos de países en vía de desarrollo. Ojalá eso lleve a preferir café con sellos de comercio justo…
hola
vendemos cafe y necesitamos quien compra en toneladas nos podemos envillar muestra y cotizacion.
un abrazo//