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Lisboa, la hermana desconocida

Escrito por de 9 de junio de 2010 con 1 Comentario

Mosteiro dos Jeronimos

Mosteiro dos Jeronimos

En las siete colinas que forman la ciudad encontramos una mezcla perfecta entre modernidad, nostalgia, innovación y tradición. A través de sus edificios, sus barrios, sus calles y sus gentes podremos sentir este curioso conjunto.

Una mirada al Imperio Portugués: Belem y Alfama

Durante la Era de los Descubrimientos, Lisboa se convirtió en una de las capitales europeas más prósperas, debido al comercio lusitano con sus colonias en Asia, África y América. Parte del encanto de la ciudad todavía recae en esa gran prosperidad que para muchos ha podido transformarse en decadencia.

Gran parte de este legado puede apreciarse en el barrio de Belem, situado en las afueras, en la orilla del Tajo, donde se pueden visitar monumentos de la época como el Monasterio de los Jerónimos, la Torre de Belem y el Monumento a los Descubridores. También en este barrio es obligatorio disfrutar de los famosos Pasteles de Belem.

Debido al terremoto que sufrió el centro de la ciudad en 1755, es difícil encontrar vestigios medievales, y los más principales se hallan en el antiguo barrio musulmán de la ciudad, Alfama.

El barrio de Alfama se sitúa en la mayor colina que se yergue en la ciudad, que es coronada por el Castillo de San Jorge, la antigua residencia monárquica y fortaleza de la urbe. Desde el castillo se obtienen las panorámicas más espectaculares de la ciudad, así como en los distintos miradores que pueblan el barrio. Tampoco es arriesgado perderse por sus calles y experimentar la Lisboa más tradicional, aquella que parece que ha retrocedido en el tiempo más de 50 años.

El corazón económico de Lisboa: Baixa y Avenida

Nada más bajar la colina de Alfama llegaremos a Baixa, el centro de la ciudad. Baixa fue uno de los barrios más afectados por el terremoto de 1755 por lo que fue completamente reconstruido por el Marqués de Pombal, según los cánones estéticos de la época.

Por ello destaca sus calles en forma de cuadrícula y las distintas plazas que adornan el barrio, especialmente la Plaza de Rossio y su belleza innata para atraer turistas (con la grandeza del Teatro Nacional y la pelicular arquitectura de la Estación de Rossio en sus cercanías) o la vecina Plaza de Figueiras, antigua plaza del mercado. La calle principal de Baixa, la Rua Augusta, desemboca en la Plaza de Comercio, una bella y gran explanada en la orilla del Tajo donde se recibía a los grandes dignatarios extranjeros.

Otra de las atracciones de la zona es el Elevador de Santa Justa, un peculiar ascensor que une Baixa con el Barrio Alto diseñado por uno de los discípulos de Gustave Eiffel y con unas increíbles vistas del resto de la ciudad.

Al norte de Baixa y tras cruzar la Plaza de Restauradores, con su obelisco en memoria a los caídos por la Guerra de Restauración de 1640, llegamos a la Avenida de Libertad, una de las arterias más destacadas de la ciudad plagada de tiendas de diseño y hoteles de lujo. Desemboca en la Plaza de Marqués de Pombal, cerca del Parque Eduardo VII, un cuidado espacio verde casi en el corazón de la ciudad.

Las últimas tendencias: Barrio Alto y Chiado

En otra de las colinas de la ciudad se sitúa el Barrio Alto, una de las zonas más peculiares de la ciudad. Sus calles, cerradas al tráfico rodado, se comportan como un pequeño pueblo dentro de la ciudad, pero plagado de las últimas tiendas en cuanto a diseño y los más disparatados pubs para tomar copas, todo ello aderezado de tiendas típicas de barrio y establecimientos donde el fado es la única música a escuchar.

Es el barrio de referencia de la noche lisboeta y se encuentra siempre plagado de jóvenes, todos los días de la semana, hasta la hora de cierre de los pubs, pero no todo es marcha en el Barrio Alto y así veremos también otros impresionantes miradores y entre sus calles se esconderán galerías de arte y museos.

Chiado es el barrio intelectual de Lisboa. Destacan sus numerosas librerías y la Iglesia de Carmo, un vestigio medieval en ruinas en lo alto del barrio. Tras atravesar la Rua Garrett con sus numerosas librerías no dude en reunirse en la antesala del Barrio Alto, la Plaza de Camões, y sí, casi todas las calles de Chiado son nombres de poetas y escritores portugueses que moraron en este barrio.

La modernidad tras 1998: Parque de las Naciones

En 1998 Lisboa organizó la Exposición Internacional coincidiendo con el 500º aniversario del viaje de Vasco de Gama y permitió a la ciudad realizar un gran lavado de cara especialmente en el área designada para la construcción de los pabellones, Parque de las Naciones, al oeste de la ciudad.

Debido a este evento, la zona destaca por sus notorios edificios modernistas. Así, el visitante puede disfrutar de la Estación de Oriente, diseñada por Calatrava; la Torre Vasco da Gama, el edificio más alto de la ciudad o el Oceanario de la ciudad, con una notable colección de flora y fauna marina.

Un Comentario

  1. Excelente, muy acertado todo. Alfama, valga la acotación es el único barrio de la lisboa central que sobrevivió al terremoto de 1755. Caminar por allí es increíble. Ampliamente recomendable.

    Un saludo,
    Flavio

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