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Loto dorado

Escrito por de 3 de septiembre de 2008 con 0 Comentarios

El rito de iniciación, conocido como “gin lien”, tenía como objetivo conseguir un pie de siete centímetros, el “loto dorado”. Tanto los pies de la niña como las vendas de seda o algodón que se iban a usar se remojaban en una mezcla de hierbas y sangre animal. Se recortaban las uñas de su pie al ras, se superponían los cuatro dedos más pequeños y se doblaba el pulgar hacia abajo formando una medialuna. Luego se vendaban muy fuertemente.

Calzada con zapatos de seda bordados con símbolos de fertilidad y armonía, pero más chicos que su medida, la pequeña era obligada a caminar bajo estricta vigilancia. En este doloroso proceso, que se repetía cada dos días, huesos y falanges iban partiéndose fácilmente. Cuando una leyenda que el punto de partida de esta costumbre fue el nacimiento de la Emperatriz Taki. Como tenía naturalmente los pies deformados, y para contrarrestar la posibilidad de que la niñita no consiguiera casarse, su padre el emperador impuso el pie pequeño como símbolo de belleza. Para otros, el origen de la búsqueda del pie de loto dorado fue inspirado en el delicado baile de las bailarinas de la corte que, con ínfimos pies, representaban la apertura de la flor.

Doble objetivo
El pie de loto cumplía dos objetivos: Restringir el movimiento de la mujer, impidiendo que escapara con otro hombre, y seducir ya que la mujer con los pies vendados caminaba de una manera muy sugerente. La costumbre se impuso primero en la clase alta. La mujer de pies vendados estaba imposibilitada para trabajar, lo que denotaba riqueza y poderío. Tiempo después jóvenes de todos los niveles adoptaron la técnica. Un pie de un tamaño normal era un obstáculo para contraer matrimonio, por eso, las clases más pobres hacían el sacrificio de que sus hijas no trabajaran en pos de lograr unos pies de lotos que mejorarían la posibilidad de casarla con alguien de una clase social más alta.

Algunos pueblos chinos, como los manchúes, estaban en contra de esta práctica y la prohibieron. Sin embargo, apreciaban la belleza de este pie, y en su búsqueda, inventaron un zapato de altísima plataforma, para crear así la ilusión de un pie más chico. El pie de loto dorado fue símbolo de erotismo, femineidad, gracia y perfección de la mujer china. Costumbre comparada, por lo tortuosa, al uso del corset en Occidente, y promotora del fetichismo de pie, es sin dudas un muy pintoresco fenómeno de la cultura orienta.

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