Praga y sus jardines

Praga y sus jardines
Si los jardines se encuentran en Praga todo cobra otra dimensión, porque lo mínimo que espera el viajero es que los jardines estén a la altura de la ciudad.
Leyenda y poesía
Y lo están, desde luego que lo están. Ciudad bella entre las ciudades bellas, Praga puede presumir además de unos jardines que ofrecen todo lo que puede desear el más exigente amante de los jardines. Y no hablamos sólo de lo que salta a la vista, sino también de arte y leyenda, de cuentos y poesía. Todo tiene cabida en unos jardines que, por derecho propio, forman parte de los principales atractivos de la capital checa.
Jardín Wallenstein
Merece la pena detenerse unos minutos en este jardín barroco para contemplar sus esculturas, que representan distintas divinidades mitológicas y fueron realizadas por Adriano de Vries. No son las originales, que desaparecieron en manos de los suecos durante la Guerra de los Treinta Años, pero aun así están a la altura de un escenario monumental.
Palacio de Troya
Esta mansión barroca, diseñada por Mathey, fue la residencia estival de Sternberck y cuenta con una escalinata exterior adornada con esculturas que escenifican la batalla entre titanes y divinidades mitológicas. De concepción geométrica, el jardín fue concebido de acuerdo con el estilo francés.
Palacio Kolovrat
Situado en la ladera sur del Castillo de Praga, sus terrazas con pabellones glorietas y las esculturas del barroco constituyen un motivo de regocijo para los turistas deseosos de belleza.
Jardín del Paraíso
También en la ladera sur del castillo, este jardín ofrece unas vistas impresionantes de la ciudad. Fue reconstruido en tiempos de María Teresa, cuando se plantó una arboleda que unía una glorieta con la Torre Negra.
Rosaleda y observatorio astronómico
En los jardines de Petrín se encuentra una rosaleda que domina la cima de la colina y se sitúa entre una muralla gótica y las fortificaciones barrocas. Sin salir de la colina podemos visitar el observatorio astronómico, una magnífica oportunidad para enfrentarnos a la inmensidad del universo.