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Recorriendo Londres en cuatro días

Escrito por Silvia / 13 de Agosto de 2008

Tradición y vanguardismo se unen en una de las ciudades más vibrantes de Europa. Londres es el destino ideal para los viajeros cosmopolitas que buscan la perfecta combinación entre clasismo y modernidad. Aquí los lugares que no puedes dejar de visitar.

Londres es una ciudad que impacta por su vida cultural (400 locales para escuchar música en vivo y más de 200 galerías y museos) como por sus tradicionales palacios y edificios, exponentes de diferentes estilos arquitectónicos. También es uno de los centros de las vanguardias de la moda y el diseño. Para conocer a fondo la capital más vibrante de Europa, te proponemos un recorrido de cuatro días inolvidables. ¿Estás listo?

DÍA 1

El río Támesis puede servir como referencia para iniciar el paseo. Allí se encuentra el Hyde Park: el parque más grande de la ciudad, que sirve como escenario de reuniones multitudinarias como el festival Live 8 que organizó el músico Bob Geldof en el 2005. Siguiendo sus senderos se llega hasta la Serpentine Gallery y al Palacio de Kesignton. Saliendo del parque está el museo Victoria and Albert, de Ciencias e Historia Natural. Hacia el este se levanta el Palacio de Buckingham, residencia oficial de la familia real británica. Dentro del castillo se pueden recorrer el Grand Hall, la Gran Escalera, el Salón del Trono y la Picture Gallery.

Frente al castillo, todos los días a las 11 de la mañana y los domingos a las 10, se cumple el tradicional cambio de guardia que convoca la atención de miles de turistas y habitantes de Londres. Cerca del palacio se encuentra la Abadía de Westminster, una obra maestra del estilo gótico que fue escenario de coronaciones, bodas, bautismos y funerales reales. Frente a la Abadía, está el edificio del Parlamento, cuya fachada da al Támesis.

Allí también se encuentra la Torre de Londres donde se exhiben las joyas de la Corona y el Big Ben, uno de los símbolos de la ciudad, famoso por su reloj. La torre alberga una campana de 13 toneladas que suena una vez cada hora y cuatro veces cada cuarto de hora. Pero para tener una vista única de la ciudad, hay que subir al London Eye. Este prodigio de la arquitectura moderna es la noria más alta del mundo y brinda una panorámica que abarca 55 monumentos de la ciudad.

DÍA 2

Para internarse en el Londres más cosmopolita, vale la pena caminar por Trafalgar Square, donde confluyen algunas de las principales calles de la ciudad, siempre atestadas de tráfico; como Whitehall, donde se encuentran la mayoría de los edificios del gobierno británico. Siguiendo por Trafalgar se levanta la National Gallery, uno de los museos más importantes del país y continuando con el recorrido por la misma calle se llega al tradicional Covent Garden.

Históricamente, el West End, que se extiende entre la zona norte del río y la city, ha concentrado la movida cultural londinense. Caminando por Leicester Square, se atraviesan las zonas de Chinatown y el Soho hasta llegar al famoso Picadilly Circus, uno de los puntos más atractivos de la ciudad por la atmósfera que allí se respira: además de los cines y los teatros, sus calles son una vidriera donde se exhiben todo tipo de manifestaciones artísticas y tendencias vanguardistas.

Los amantes de la gastronomía no pueden dejar de ir a Fortnum & Mason, un exclusivo almacén gourmet donde se puede comprar exquisiteces de todo el mundo. Después de un almuerzo en The Fountain, el día continúa con un paseo por las tiendas de New Bond St. y Bond St, meca de la moda y el diseño. Muy cerca está Oxford Street, una de las zonas de compras más populares.

DÍA 3

En el centro financiero se destaca la catedral de San Pablo, la segunda más grande después de San Pedro del Vaticano. Con la llegada del nuevo milenio, Londres renovó su imagen y sumó un área vanguardista. El recorrido pasa, inevitablemente, por el Dome (en Greenwich), la gran carpa que alberga 14 zonas temáticas relacionadas con la ciencia y la vida. También hay que visitar la Tate Gallery of Modern Art, ubicada en una antigua estación eléctrica y cuya colección de arte es una de las más importantes de Europa.

Otro sitio interesante para visitar es el Madame Tussaud, donde las principales personalidades de la política, el espectáculo y el arte quedan inmortalizadas en cera. Volviendo a Oxford St, un sitio ineludible es el Museo Británico, que exhibe unas 50.000 piezas provenientes de culturas y civilizaciones antiguas entre las que se destacan las colecciones de Egipto, Grecia, Roma y del Lejano Oriente. La entrada es gratuita.

DÍA 4

A 140km de Londres se encuentra Stratford-upon-Avon, la ciudad natal de William Shakespeare, que fue fundada en 1196. En el camino se puede disfrutar del particular paisaje de la campiña inglesa. La mejor forma de recorrer el pueblo, de claro estilo Tudor, es caminando por sus calles, que mantienen intacto el clima de la época en que vivió el escritor. En el mismo recorrido, se puede visitar la Universidad de Oxford y el pueblo. Para terminar el día, vale la pena conocer Asia de Cuba o a Zuma, dos sitios top de la noche londinense o el elegante Le Caprice.

Conclusión

Si has tenido la posiblidad de conocer otras ciudades europeas, podrás comprobar tú mismo que los encantos de la ciudad de Londres son muy diferentes a los de la bohemia París o los de la sensual Roma. Las calles de Londres nos llevan de la mano por su literatura, su arte, su arquitectura; ese mundo que, bajo una apariencia de bruma gris, nos introduce por los caminos de su propia luz.

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