San Andrés de Teixido: Peregrinación obligada
Según la tradición popular, aquellos que no cumplieron con su peregrinación en vida, deberán hacerlo después, como almas en pena. En algunos casos, un familiar vivo acompaña el espíritu de alguno de sus muertos hasta el pueblo (tratándolo como si estuviera presente en carne y hueso, incluso dándole conversación); y de vuelta a descansar en el cementerio.
Los espíritus que no tienen la suerte de que un vivo los ayude, entrar a formar parte de las filas de la Santa Campaña, una mítica procesión de alma en pena que, según la leyenda, recorre los caminos rumbo a San Andrés de Teixido, donde por fin podrá cumplir con su penitencia y descansar en paz. Una tercera manera en que los espíritus de los difuntos llegan a Teixido es en forma de lagartijas, culebras o salamandras, reptiles muy abundantes en la generosa vegetación del lugar. Estos animales simbolizan el estado de impureza del alma, que aún no está lista para entrar al paraíso.
Un lugar mágico
Todo en San Andrés de Teixido está envuelto en un halo mágico, empezando por su ubicación y su exuberante paisaje. El pueblecito se encuentra en un amplio valle que termina en dos acantilados, los más altos de la Europa Atlántica (620m), en la agreste y verde sierra coruñesa de A Capelada. Con unos 100 habitantes y 20 viviendas, este pequeño pueblo y su sencilla capilla son el centro de peregrinación más importante para los gallegos, incluso por delante de la catedral dedicada al apóstol Santiago. Además de formar parte del camino xacobeo inglés Teixido es destino de un camino más antiguo, rodeado de mitos y leyendas.
Los milagros de San Andrés
El día más importante de la peregrinación, el 8 de septiembre, su pequeña capilla está rebosante de devotos que rezan a San Andrés, a quien se le atribuyen poderes para favorecer el matrimonio y resucitar a los muertos. Para los primero sirve una pequeña planta que los lugareños suelen regalar a los peregrinos, la “herba namoradeira” o hierba de enamorar, uno de los talismanes más preciados para peregrinos y peregrinas, con propiedades mágicas para atraer a la persona amada. Los nativos la regalan a los visitantes (curiosamente esta hierba no se vende). También típicos del lugar son los sanadreses, un manojo de figuras de pan (una mano, una barca, un clavel marino o hierba de enamorar, un pez, una figura humana y una serpiente). Según los lugareños, este amuleto traerá felicidad a quien lo lleve.
La fuente de los deseos
Tras dar las gracias y hacer sus peticiones a San Andrés, los peregrinos se dirigen valle abajo, hacia la fuente de la vida y la muerte. Los creyentes piden sus tres deseos, mientras beben de la fuente, que se cumplirán en el plazo de un año “si se tiene fe”, según dicen los habitantes del pueblo. Por si hay dudas, es posible confirmarlo de antemano: si tiramos una miga de pan al agua y flota, significa que conseguiremos lo que habíamos pedido, pero si se hunde no obtendremos nuestro deseo. Esta era también la manera de saber si sobreviviría una persona muy enferma, de ahí el nombre de Fuente de la Vida y la Muerte.
Cómo llegar: Desde A Coruña se toma la autopista A-9 en dirección a Pontedeume y Ferrol y, una vez en Ferrol, se continúa por la C-646 en dirección a Valdoviño y Vilarrube, hasta Cedeira. De ahí parte la comarcal LC-2205 y a unos doce kilómetros se encuentra el Santuario de San Andrés de Teixido.