Soria, ni te la imaginas

Foto de la web: fotonatura.org
Ciudad de poesía
Son muchos los poemas que Antonio Machado dedicó a la belleza de esta tierra y a su río Duero, que tanto le sirvieron de inspiración. El río Duero es el tercero más largo de la Península, y podemos ver su nacimiento en los Picos de Urbión, Soria.
A tan sólo 8 kilómetros de la capital, cerca del pueblo de Garray, podemos encontrar uno de los yacimientos arqueológicos más famosos: las ruinas de Numancia. Su fama se debe a que fue uno de los pueblos que más resistió el ataque de los romanos cuando conquistaban nuestro país. Mantuvieron la lucha durante 20 años y, cuando finalmente se vieron invadidos, mantuvieron su orgullo hasta el final, decidiendo suicidarse en masa. Hoy sólo quedan las ruinas de las murallas que les sirvieron de coraza, y doce paneles expuestos explican la historia de la resistencia de un pueblo que murió heroicamente.
Ciudad natural
Pero, sin lugar a dudas, el mayor atractivo turístico de este lugar es su naturaleza. Un ejemplo de ello es la Laguna Negra, una laguna de origen glaciar situada también en los Picos de Urbión. Es de visita obligada si viajas a Soria y, además, es curioso visitarla en las cuatro estaciones del año para observar cómo varía el color del paisaje.
Otro de los mejores paisajes naturales de la provincia es el Cañón del Río Lobos, característico por la cantidad de buitres que lo sobrevuelan. Cerca de este lugar empieza lo que es conocido como “Soria Verde”, una recopilación de pueblos en cuyos paisajes destaca como árbol protagonista el pino. Ni los sorianos ni los turistas se cansan de ver los grandes bosques de pinos característicos de esta zona, donde se respira aire puro.
Por último, hay que hacer también una visita a la capital. En ella, no puedes dejar de visitar la ermita de San Saturio y su paisaje, la catedral de Santo Domingo y los Arcos de San Juan de Duero, entre otras cosas.
Además, son muchas las casas y hoteles rurales que podrás encontrar en la zona, ya que el turista que visita esta provincia busca, precisamente, lo que ofrecen estos alojamientos: intimidad y encanto.