De un tiempo a esta parte, la cocina ha adquirido una notable presencia en nuestras vidas gracias a la figura de algunos hombres como Ferrán Adriá, Martín Berasategui, Alain Ducasse, Juan Mari Arzak, Tetsuya Makuda y un largo etcétera. La fama de estos profesionales también ha tenido otra consecuencia inmediata, que nuestra curiosidad culinaria saliera de nuestras propias cocinas hacia sus restaurantes, auténticos templos donde se rinde culto a la elaboración.
Sin embargo, aunque estos pueden ser los mejores restaurantes del mundo nunca podrán ser los más curiosos y originales, aquellos lugares donde además de comer, el entorno también es un placer (o al menos es algo, como poco, inusual).