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Turismo de aventura en la selva de Misiones

Escrito por de 26 de agosto de 2008 con 0 Comentarios

El verdadero turismo de aventura se puede vivir en la selva misionera: deportes de riesgo, travesías 4×4, paseos en lancha y kayak, mountain bike, cabalgatas, avistaje de fauna autóctona, safaris fotográficos y caminatas por la selva. Todas estas actividades se conjugan con la posibilidad de disfrutarlas en alojamientos con estilo. En el territorio misionero existen ecolodges, posadas, estancias y cabañas. La mayoría de ellas construidas con elementos de la región como la madera, la piedra mora, con todas las comodidades y ubicadas en sitios estratégicos, cercanos a la naturaleza. La rusticidad se mezcla con servicios de calidad y con una gastronomía típica en la que en la que predominan productos de las chacras.

Las misiones históricas

A apenas 250 kilómetros de Puerto Iguazú, Misiones vuelve a sorprender. El circuito de las Ruinas Jesuíticas, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984, despierta el interés de curiosos y también de los amantes de la historia. Los vestigios de esta civilización pueden rastrearse en las ruinas de San Ignacio Miní, Nuestra Señora de Loreto, Santa María la Mayor y Santa Ana.
A 60 kilómetros de Posadas, San Ignacio es una de las mejor preservadas y una referencia obligatoria en el circuito de treinta reducciones jesuíticas (también situado en Brasil y Paraguay). El viajero quedará extasiado.

A pocos minutos se encuentra la casa de Horacio Quiroga. El escenario en el cual el reconocido escritor uruguayo creó algunos de sus más exitosos relatos. El paseo sirve para tomar contacto con los objetos que pertenecían a su vida diaria. A 10 kilómetros al sur de San Ignacio, se encuentra la reducción de Loreto. Imaginarla en funcionamiento es poder entender el desarrollo de este proyecto social, político y económico pensado por los sacerdotes jesuitas para los indios guaraníes. Hacia el sur, a 5 kilómetros, están las ruinas de Santa Ana. Engarzadas en la espesura de la selva, su templo es asombroso.

Verde encanto

Pero no hace falta internarse en la selva para acceder al paraíso. El turista más ansioso puede morder las primeras frutas de la aventura en el Valle del Santo Encantado. Está a 150 km. de Posadas. En los alrededores hay reservas de animales, miradores espectaculares y el fabuloso parque provincial Salto Encantado, junto al arroyo Cuña Pirú, cuyas aguas se precipitan en un salto de casi 70 metros. Es posible recorrer este sector de la selva por los senderos de interpretación. El más antiguo tiene 450 metros y llega hasta la pileta del salto donde el arroyo Cuña Pirú golpea con toda su fuerza. Pura magia.

Pero Misiones tiene más. Por ejemplo: El hogar del Che Guevara; uno de los últimos sitios recuperados de la provincia. El solar es una antigua casa donde el padre del mítico guerrillero instaló a su familia soñando un futuro mejor gracias a la explotación de la yerba mate. En Caraguatay, a mitad de los caminos entre las ruinas de San Ignacio y las Cataratas, se encuentra la casa donde creció el hombre que imaginó que la historia se podía cambiar.

Hoteles de lujo en la selva misionera: Complejo Selva Yryapú

La posibilidad del contacto directo con la naturaleza en Misiones crecerá a partir de finales de este año cuando abra sus puertas el complejo turístico Selva Yryapú. Su ubicación es óptima: en plena selva y rodeado por el Parque Nacional Iguazú y a 20 minutos de las Cataratas. En este espacio privilegiado funcionarán nueves hoteles 5 estrellas y otros tantos complejos de cabañas de 4 estrellas.

El master plan-elaborado en la provincia de Misiones- contempla, además de los hoteles, un parque temático y una chancha de golf con 18 hoyos e infraestructura de servicios turísticos que respetarán el medio natural. El complejo ofrecerá un gran confort para la estadía: transporte, comunicaciones, Internet y seguridad. Todo sobre 600 hectáreas preservadas. La normativa establece que el suelo destinado para la construcción será más limitado.

Así, el espacio hotelero será compartido con una abundante fauna de monos, tucanes y variadas aves y rodeado de especies arbóreas milenarias de más de 20 metros. Además el viajero podrá disfrutar del diálogo intercultural con las comunidades aborígenes guaraníes que viven en Selva Yryapú, dispuestos a compartir los secretos de su tierra. También habrá poción para la ecoaventura, desde selva Yryapú se accederá en forma directa a las Cataratas, remontando en lancha el río Iguazú o caminando por la selva. Una experiencia única.

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