Vive Santander

Foto: www.turismodecantabria.com/
La ciudad se ordena en torno a un gran puerto natural que obviamente has de visitar, así como la zona de Mataleñas, el Sardinero y el Palacio de la Magdalena, donde tuvo su residencia estival Alfonso XIII. Pasear por sus calles, beber un tinto, comer buen marisco en la zona del puerto, dedicar la tarde a la cultura y disfrutar del ambiente nocturno te hará volver.
Si tienes días de sobra para visitar la hermosa región prueba a conocer los pueblos de alrededor: Liencres, donde se encuentra el sistema dunar más extenso de todo el litoral cantábrico; Santoña, famosa por las anchoas y por ser la localidad que vio nacer a Juan de la Cosa, te enamorará con su ambiente de tapeo; y Peña Cabarga, que ofrece una panorámica impresionante de casi toda Cantabria.
Parque Natural de Cabárceno
Si buscas un día especial, una visita obligatoria es el Parque de la Naturaleza de Cabárceno situado entre las localidades de Obregón y Cabárceno, a 17 km de Santander.
No se trata de un zoológico convencional, es todo un espacio naturalizado por la mano del hombre, sobre las 750 has de una antigua explotación minera a cielo abierto, donde centenares de animales de los cinco continentes conviven en régimen de semilibertad.
Con más de 20 km de carreteras, el parque conduce al turista a conocer el hábitat de las especies y disfrutar de los maravillosos parajes que brinda este espacio natural.
Cuevas de Altamira
Las fabulosas pinturas prehistóricas que albergan estas cuevas son uno de los puntos turísticos más visitados del norte peninsular. Aunque ya no se puede acceder a las pinturas originales, en el Museo de Altamira se construyó la Neocueva que copia a la perfección el vestigio prehistórico original.